Un lugar donde el trabajo se piensa bien
Open Harbor Place nació en el otoño de 2017 en València, a partir de una conversación entre Marta Soldevila y su colega Jordi Ferrer sobre algo que los dos habían notado trabajando dentro de organizaciones durante más de una década: que la mayoría de los problemas que se etiquetaban como 'problemas de rendimiento' eran, en realidad, problemas de comunicación o de relación. Marta llevaba ocho años como directora de operaciones en una empresa de distribución logística en el puerto de València. Jordi había pasado seis años como responsable de formación interna en una consultora de ingeniería en Barcelona. Los dos habían visto cómo se contrataban soluciones externas caras que no cambiaban nada porque no tocaban lo que de verdad estaba pasando. Decidieron montar algo diferente.
El nombre vino de la ubicación de la primera oficina, un local alquilado en el barrio del Cabanyal, a tres manzanas del puerto. 'Harbor' no es una traducción literal de nada: es la imagen que Marta tenía en mente cuando pensaba en el tipo de espacio que quería crear. Un lugar donde las personas pudieran llegar con algo que les pesaba, pensar con calma y salir con más claridad. No un refugio permanente, sino un punto de parada. En 2019 se mudaron a la oficina actual en Carrer de Colón, más céntrica y con sala de talleres propia. Ese mismo año incorporaron a Lucía Andrade, especialista en facilitación de grupos, que había trabajado previamente en proyectos de cohesión de equipos para el sector sanitario público en Andalucía.


